¿Alguna vez sentiste que necesitás un diccionario para entender la etiqueta de una crema para bebés?
La industria tradicional utiliza ingredientes sintéticos de bajo costo que la piel, a menudo, no reconoce como propios.
En Imamai practicamos el RESPETO BIOLÓGICO, lo que significa que nuestras fórmulas son biomiméticas: sus ingredientes imitan la estructura de la piel para integrarse, no para interferir.
Aquí te mostramos la diferencia real entre lo que encontrás en la industria masiva y lo que elegimos en nuestro laboratorio:
Desnudamos nuestras fórmulas para mostrarte por qué elegimos lo que elegimos:
▪︎AROMA:
Mientras la industria usa fragancias sintéticas (que suelen ser alérgenos comunes), nosotras optamos por fórmulas neutras o el aroma puro de aceites esenciales naturales en caso de ser necesario.
¿El objetivo?
No interferir en el vínculo olfativo mamá-bebé y minimizar riesgos de alergia.
▪︎ACTIVOS (La base del producto)
Reemplazamos los aceites minerales, siliconas y parafinas (derivados del petróleo que tapan los poros) por aceites, mantecas y extractos botánicos puros y vegetales.
¿El objetivo?
Que la piel respire y se nutra de verdad. Y no que quede cubierta por un film plástico invisible.
▪︎ CONSERVANTES:
Decimos NO a parabenos, fenoxietanol y liberadores de formol.
Elegimos conservantes suaves, aprobados para cosmética natural.
¿El objetivo?
Cuidar tu salud hormonal y evitar la irritación acumulativa.
▪LIMPIEZA: En lugar de sulfatos agresivos que barren la grasa natural, usamos agentes de limpieza suaves y efectivos derivados del coco.
¿El objetivo?
Limpiar sin agredir la barrera cutánea, que es tu primera defensa.
Cuidar la piel es un acto de alimentación.
Elegimos nutrirla, no maquillarla, no desnaturalizarla.
La transparencia es respeto.
Cuando los ingredientes son legibles, la confianza es real.
No ocultamos nuestras fórmulas bajo nombres técnicos complejos; las exponemos porque confiamos en la inteligencia de la naturaleza respaldada por el rigor de ANMAT.

