
Mi nombre es Laura. Hace más de trece años, el camino me trajo desde el pulso de la ciudad al ritmo de las sierras de Córdoba. Fue un devenir, una sorpresa, un salto a una nueva experiencia.
Mi primer lenguaje de conexión fue el cuerpo. Desde joven, en la ciudad, la danza y la improvisación me enseñaron a escuchar desde lo somático: el pulso, el gesto, las sensaciones.
Aquí en el valle, como parte de la comunidad de Umepay, esa escucha se expandió en la creación grupal colectiva y en la vida cotidiana en un lugar muy puro.
Aprendí, y sigo aprendiendo, a observar el cielo, el cambio de las estaciones, los comportamientos de animales, la inteligencia de las plantas -su belleza infinita- y su servicio.
IMAMAI nació de esa doble escucha —la del cuerpo y la de la tierra— y de mis propias manos preparando fórmulas para cuidar la piel de mis seres queridos.
Creció con una convicción simple: el cuidado profundo respeta la sabiduría natural y deja la mínima, y más dulce huella.
Cada producto refleja esa filosofía. Son fórmulas nobles, botánicas, pensadas para pieles sensibles y para el cuidado cotidiano desde el nacimiento.
Es un intento de embotellar la medicina que ofrece el territorio, el silencio, la vitalidad.
IMAMAI es, en esencia, un puente.
Entre el saber de las plantas y la ciencia botánica.
Entre la vida en la naturaleza y tu hogar en éste planeta.